El Liderazgo Compartido: Lecciones de la Sociedad Civil Mexicana

El liderazgo es el proceso de movilizar a las personas hacia un objetivo colectivo, hacia un propósito que existe más allá de nuestra ambición personal. La definición tradicional de liderazgo se centra en una persona; sin embargo, el liderazgo es colectivo por naturaleza, y se debe de basar en el trabajo democrático y colaborativo de las personas. Así lo evidencia la sociedad civil mexicana tras el sismo de 7.1 del pasado 19 de septiembre.

El liderazgo compartido, además de emergente es:

  • Colaborativo, en vez de ser dictado por una sola persona.
  • Concurrente, en vez de seguir un proceso serial.
  • Colectivo, en vez de ser un esfuerzo individual.
  • Compasivo, en vez de ser opresor. (Raelin, 2005)

El liderazgo compartido tiene 5 características:

  1. Claridad de la misión. Cuando la meta es clara -salvar vidas- no requerimos esperar a las direcciones de alguien de arriba para actuar. El liderazgo colectivo demuestra un alto compromiso con valores democráticos, y con un profundo sentido de la misión, y basados en esa misión es que se actúa.
  2. Todos podemos aportar: Todas las personas en el colectivo son diferentes y tienen habilidades distintas; si bien todas las personas son bienvenidas, dependía del autoconocimiento de cada una de las personas el saber: ¿qué puedo hacer? y ¿qué NO puedo hacer? Entre más variedad de experiencias y habilidades existan, y estas habilidades sean conocidas por todos a través de la red, la diversidad se emplea de manera estratégica.
  3. La información es la moneda del liderazgo colectivo. El liderazgo colectivo emerge de la distribución de información a través de las redes: físicas o virtuales. Como lo demostró la sociedad civil mexicana, el uso de las redes sociales les permitió indicar qué se necesita, en dónde y cuándo; esto aunado al conocimiento previo de cada persona sobre su capacidad de ayuda. Otra característica importante de la comunicación es la realimentación inmediata acerca de que está funcionando y qué no está funcionando.
  4. La presencia de la autoridad formal es importante: El liderazgo colectivo es un proceso emergente; sin embargo, esto no significa que las personas no necesiten de la presencia de las autoridades formales; la autoridad formal continúa siendo la responsable de la situación en todo momento. La población asume que la autoridad formal dará declaraciones, pero no espera estas declaraciones para actuar.
  5. El liderazgo colectivo es dinámico, no es estático. A cómo emergen los problemas y necesidades así se forman nuevos equipos con diferentes capacidades y habilidades. En ese momento hay cambio en los roles de liderazgo: la persona que estaba liderando determinada acción pasa a formar parte de los colaboradores, y otra persona emerge como líder.

El liderazgo colectivo es un proceso complejo, y es difícil de mantener por largos períodos de tiempo; sin embargo, una sociedad que experimenta el liderazgo colectivo y ve los frutos de su esfuerzo, difícilmente es la misma, ya ha sido transformada. Tal como la sociedad mexicana mostró su adaptabilidad después del sismo del 85, esta sociedad civil vuelve a demostrar su grandeza, resiliencia aumentada y no volverá a ser la misma. Con valentía, México nos demuestra cómo la sociedad civil es dueña de su propio destino, y nos enseña acerca del liderazgo compartido.  #fuerzamexico

Comments are closed.