8 Recomendaciones para Liderar un Equipo de Trabajo Diverso

Diversity

8 Recomendaciones para Liderar un Equipo de Trabajo Diverso

Cada día nuestros equipos de trabajo se conforman de más y más personas diversas.  La diversidad va más allá del género; la diversidad puede incluir: género, orientación sexual, nacionalidad, grupo étnico, religión, y capacidades especiales.  El reto de liderar un grupo diverso no debe de ser subestimado, es un trabajo difícil.  Aquí hay 8 recomendaciones para convertir a su equipo de trabajo diverso en un equipo altamente efectivo:

  1. No presuma de saber. Solo porque ha ido a Brasil de vacaciones, no significa que conoce la cultura brasileña. Solo porque tiene amigos homosexuales, no significa que conoce la cultura homosexual. Tómese el tiempo para investigar más de las culturas, subculturas, y de los retos que enfrentan las personas de un grupo minoritario. Si tiene dudas, pregunte con humildad. Los buenos gerentes se toman el tiempo para conocer a sus colaboradores, y comprender cómo pueden contribuir al equipo de la mejor manera.
  1. Nosce te. Las asociaciones implícitas son asociaciones no conscientes que hacemos entre nuestros valores y nuestros modelos mentales.  Todos tenemos asociaciones implícitas sobre grupos de personas diferentes a nosotros., y estas asociaciones influencian nuestras decisiones y maneras de actuar.  Realice pruebas de asociaciones implícitas para conocer más de sus asociaciones.  Las asociaciones implícitas pierden fuerza una vez que las conocemos y las reconocemos.  Puede encontrar un recurso gratuito en: https://implicit.harvard.edu/implicit/spain/.
  1. Bienvenido el conflicto. El conflicto no debe de ser temido. Es natural que se den conflictos en cualquier grupo de trabajo.  Desde el inicio se deben de establecer reglas claras para ayudarle a los colaboradores a comprender las expectativas que se tiene del equipo y de cada una de las personas; además, en conjunto el equipo debe de establecer las reglas de cómo se lidiará con las confrontaciones y el conflicto.  Existen ejercicios que le ayudan a los equipos a señalar al elefante blanco que hay en el salón; lo más importante es saber que el conflicto no se debe de ignorar, se debe de gestionar.
  1. Realimente. Menos de la mitad de los colaboradores piensa que recibe suficiente realimentación de sus gerentes. Las personas deben de comprender qué tal están logrando las metas establecidas, y cómo están contribuyendo con el equipo.  Si bien la manera en que se da la realimentación puede variar de una cultura a otra, la comunicación cándida entre usted y cada miembro de su equipo no debe de evitarse.  Muchas veces la realimentación es causa de conflicto, y por ello se evita.  Procure que aún las discusiones difíciles tengan un final productivo y positivo, no personal y desmotivador.
  1. Veámonos. Un equipo diverso debe tener acceso visual en las comunicaciones para mejorar su efectividad. Busque maneras simples de establecer contacto visual con su equipo. No utilice el correo electrónico para comunicar mensajes complejos; realice una video llamada o una llamada telefónica. La tecnología solo nos ayuda a gestionar cuando la administramos activamente.
  1. Tenga una política de puertas abiertas. Todos los gerentes dicen estar abiertos a las sugerencias de sus colaboradores; pero la mitad de los colaboradores dice que sus gerentes no escuchan sus sugerencias.  Si bien todos debemos de sentirnos cómodos con la ambigüedad, procure disminuir parte de la tensión teniendo una política de puertas abiertas.  No todos los colaboradores se sentirán cómodos al discutir un tema en una reunión grupal; es su trabajo el de proveerle al colaborador de otras avenidas de comunicación con usted.  Aprenda a escuchar y a preguntar.
  1. Comuníquese. Compartir sus pensamientos, sentimientos y el proceso racional de sus decisiones le ayudan al equipo a unificarse.  El compartir sinceramente los hechos y el participar a los miembros del equipo en el proceso de toma de decisiones crea un sentimiento de pertenencia, un elemento esencial para un equipo de alto desempeño.
  1. Lidere con el ejemplo. Finalmente, trate a las personas como usted desea ser tratado, y gestione con el ejemplo. Inevitablemente, lo que el líder hace y dice, y cómo actúa es lo que el resto del equipo sigue.  Es su responsabilidad dar el tono a seguir.

Cris Bravo es Doctorando en Estudios de Liderazgo de la Universidad de San Diego, California; emprendedor, y profesor universitario.

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